Existen
distintos tipos de biofeedback dependiendo de la señal que se capte:
Biofeedback Muscular (EMG): Mide la actividad
eléctrica de los músculos a través de electrodos colocados en la piel y la
transforma en una señal que la persona puede comprender, como por ejemplo,
luces, sonidos o ambos que se intensifican cada vez que el músculo aumenta su
tensión.
Se utiliza para: cefaleas tensionales, bruxismo, dolor crónico, espasmos
musculares, entrenamiento de relajación o fortalecimiento.
También puede aplicarse en el tratamiento de la incontinencia urinaria. El
paciente reeduca los músculos de su periné, basándose en el registro de la
fuerza de contracción de los mismos.
Biofeedback de resistencia
galvánica cutánea:
Se mide mediante un aparato que registra la respuesta galvánica de la piel, es
una medida de la actividad de las glándulas sudoríparas, la cual no es
directamente mesurable, de todas formas, el sudor contiene sales eléctricamente
conductivas que hacen que la piel sea mas o menos conductiva de la
electricidad. Mide la conductividad de la piel en los dedos y palma de la mano
en microhoms.
Se
utiliza para: enfermedad de Raynaud, hiperhidrosis.
Biofeedback de temperatura:
-
Temperatura Periférica: estos aparatos no pueden medir el cambio de
diametro de los vasos sanguíneos periféricos, ni los cambios musculares que
provoca. En vasos dilatados pasa mas sangre caliente que en los vasos
constrictos. Por lo tanto, los tejidos que los rodean tienden a calentarse o
enfriarse. Este efecto es más pronunciado en las extremidades y dedos en donde
el tejido que los rodea es relativamente poco y reacciona rapidamente a los
cambios vasculares.
Se
puede medir en Fahrenheit o Celsius.
-
Fototransmisión del dedo: es otra correlación de vasoconstricción periférica.
Un dedo permite pasar más luz a través de sí que un miembro con mucha mas
sangre, esta luz se refleja en el hueso y regresa hacia un sensor resultando en
una señal eléctrica de volumen de sangre.
Neurofeedback: EEG(electroencefalograma): es la detección de las
ondas cerebrales, las cuales son:
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Onda
alfa 8 a
12 c/s:
ojos cerrados, dejar vagar la mente y la imaginación, disminución del nivel de
alerta, estado de somnolencia, relajación, calma, meditación.
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Onda
theta 4 a
7 c/s: este
estado se prolonga y desaparece el estado de vigilia, sueño profundo, relajante
y reparador.
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Onda
delta 1.5 a
3 c/s:
sueño más profundo, actividad cardíaca y respiratoria lenta, relajación física
total. Coma y anestesia total.
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Onda
beta 14 a
40 c/s:
pensamiento concreto, comprensión, estado normal de vigilia.
Se
colocan sensores sobre el cuero cabelludo que monitorean las ondas cerebrales,
dándole información al sujeto sobre la actividad de su cerebro y se le pide que
mantenga bajo control algunos aspectos de la misma. Este entrenamiento desafía
repetidamente al cerebro a mejorar su proceso de regulación interna. El nivel
de dificultad se ajusta de acuerdo a la situación de cada persona.
Se utiliza para: insomnio, epilepsia, stress y trastornos de atención en niños.
Biofeedback para la Respiración: Se utilizan sensores de
tensión, alrededor del tórax o abdomen y se mide el ritmo respiratorio por
minuto y la amplitud de inspiración.
Biofeedback para la presión sanguínea
y ritmo cardíaco:
Informa el número de latidos cardíacos por unidad de tiempo, permitiendo
identificar tanto la frecuencia como la regularidad del latido. Se utiliza un
sensor digital de presión colocado en el dedo pulgar, midiendo el pulso
arterial. Se utiliza frecuentemente para el control de taquicardia.
Biofeedback vocal:
micrófono:
capta la voz del sujeto, la interfase traducirá la señal en un gráfico de onda
donde se puede calcular varios parámetros: presencia o ausencia de sonido,
intensidad de la voz, timbre, tono(frecuencia), etc.
Biofeedback electrokinésico: Informa acerca de un
determinado movimiento, es útil en procedimientos de rehabilitación muscular
constituyendo un complemento al Biofeedback Muscular (EMG).
Su
uso se ha incrementado en el ámbito deportivo.